Una semilla en el corazón, cosechas con amor que dejan huellas.
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¿De qué manera podemos fortalecer la
sana convivencia, el bienestar emocional y el cuidado del entorno escolar
mediante experiencias pedagógicas significativas que promuevan ambientes de
aprendizaje inclusivos, seguros y enriquecedores para las niñas y los niños? |
JUSTIFICACIÓN
El
presente proyecto pedagógico de aula surge a partir de los intereses, preguntas
y experiencias manifestadas por las niñas y los niños del grado Transición en
relación con las flores, las plantas, las abejas y los espacios naturales de la
escuela. La curiosidad por observar, explorar y comprender estos elementos del
entorno se convierte en una valiosa oportunidad para promover experiencias
significativas de aprendizaje, convivencia y desarrollo integral desde la
primera infancia.
En
coherencia con los lineamientos del Ministerio de Educación Nacional, el
proyecto se fundamenta en el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), metodología
que favorece la participación activa, la exploración, la indagación y la
construcción de aprendizajes significativos a partir de experiencias reales y
cercanas al contexto de los niños y niñas (Blumenfeld et al., 1991).
El
juego, el arte, la literatura y la exploración del medio constituyen las
actividades rectoras que orientan las experiencias pedagógicas, permitiendo
fortalecer habilidades comunicativas, corporales, cognitivas, socioemocionales
y artísticas. A través del cuidado y embellecimiento del jardín escolar, los
estudiantes desarrollan valores como la cooperación, el respeto, la empatía, la
responsabilidad y el sentido de pertenencia hacia su entorno.
El
proyecto promueve el reconocimiento de las abejas y otros insectos
polinizadores como seres fundamentales para la biodiversidad y el equilibrio de
los ecosistemas. En articulación con el proyecto de sede
"Habuescuela", se desarrollarán experiencias de observación,
exploración e investigación que permitan a los niños comprender la importancia
de estos seres vivos para la vida y la conservación del ambiente.
Se
consolidará el semillero infantil "Guardianes de las Flores y las
Abejas", conformado por los niños y niñas del grado Transición, quienes
asumirán un papel activo en la observación, cuidado y divulgación de
aprendizajes relacionados con las plantas, los polinizadores y el cuidado del
entorno escolar, contando con el acompañamiento de un experto en abejas.
El
proyecto incorpora un enfoque inclusivo que reconoce la diversidad presente en
el aula y favorece la participación de todos los niños y niñas mediante
experiencias flexibles, apoyos pedagógicos y actividades significativas
ajustadas a sus características y necesidades, en coherencia con el Decreto
1421 de 2017 y la Ley 1346 de 2009.
PROPÓSITO GENERAL
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Promover
el desarrollo integral de las niñas y los niños del grado Transición mediante
experiencias pedagógicas significativas en contacto con la naturaleza,
favoreciendo el cuidado del entorno, la convivencia, la expresión emocional,
la participación activa y el fortalecimiento de vínculos consigo mismos, con
los otros y con el ambiente escolar, reconociendo que, al igual que las
plantas y los polinizadores, cada niño y niña cumple un papel valioso e
importante dentro de la comunidad. |
Objetivo general
Promover
la participación activa de las niñas y los niños en el fortalecimiento y
cuidado del entorno escolar mediante experiencias significativas que favorezcan
la convivencia, el bienestar emocional y el sentido de pertenencia.
Objetivos específicos
•
Favorecer la sana convivencia y la expresión emocional
mediante experiencias pedagógicas en contacto con la naturaleza.
•
Promover el cuidado y embellecimiento de pequeños
espacios escolares a través del trabajo colaborativo.
•
Fortalecer habilidades comunicativas, corporales,
artísticas y de exploración mediante experiencias significativas e
integradoras.
•
Fomentar la participación de las familias en los
procesos pedagógicos y en el cuidado del entorno escolar.
•
Promover actitudes de respeto, cuidado y valoración de
la naturaleza y los seres vivos.
PREGUNTA RETADORA DEL AULA
¿Cómo podemos transformar y cuidar nuestro jardín escolar para favorecer
la convivencia, el bienestar y el aprendizaje de todos los niños y niñas?
RELACIÓN CON LOS PROPÓSITOS DE LA EDUCACIÓN INICIAL
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Propósitos de la Educación Inicial (MEN,
2017) |
Relación con el proyecto |
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Las niñas y los niños construyen
su identidad en relación con los otros |
Fortalecimiento de la
convivencia, el trabajo colaborativo y el reconocimiento de emociones |
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Las niñas y los niños se
comunican y expresan lo que sienten y piensan |
Conversatorios, narraciones,
canciones, dramatizaciones y producciones artísticas |
|
Las niñas y los niños disfrutan
aprender y explorar el mundo para comprenderlo |
Exploración del jardín,
observación de plantas, insectos y experiencias sensoriales |
|
Las niñas y los niños se
expresan a través del cuerpo y el movimiento |
Juegos corporales, rondas,
danza, dramatizaciones y experiencias motrices |
SEGUIMIENTO, VALORACIÓN Y EVALUACIÓN DE LA EXPERIENCIA
El seguimiento acompaña el ciclo metodológico del proyecto:
OBSERVAR → PREGUNTAR → EXPLORAR → EXPERIMENTAR → CUIDAR → CREAR → COMUNICAR → DOCUMENTAR → REFLEXIONAR → TRANSFORMAR
Cada experiencia genera nuevas preguntas y evidencias que permiten tomar decisiones para continuar el proceso.
Registro de observación
Permite documentar situaciones significativas que surgen durante el juego, la exploración, las conversaciones, las experiencias artísticas y las acciones de cuidado.
Registro de voces infantiles
Se recuperan las preguntas, hipótesis, explicaciones, comentarios y reflexiones de las niñas y los niños, reconociéndolos como protagonistas y constructores de conocimiento.
Portafolio de evidencias
Reúne producciones gráficas, artísticas, fotografías, registros, videos y otros productos que permiten observar el proceso y no solamente el resultado final.
Registro fotográfico y audiovisual
Permite documentar momentos significativos de participación, exploración, experimentación, creación y transformación.
Seguimiento de la experiencia “Dejando Huellas”
Además de valorar los procesos de los niños, realizamos seguimiento al desarrollo del propio proyecto.
Para cada fase se registran:
Este seguimiento permite que el proyecto no sea una secuencia rígida de actividades, sino una experiencia que se transforma a partir de las preguntas, intereses, hallazgos y necesidades que emergen durante su implementación
FASES DEL PROYECTO
Fase I: Exploramos nuestro entorno
Partimos de las preguntas e inquietudes de las niñas y los niños frente a su entorno, especialmente aquellas relacionadas con las abejas, las plantas y otros seres vivos.
Las preguntas infantiles se convirtieron en punto de partida para observar, conversar, investigar y comenzar a comprender que los seres vivos cumplen una función dentro del entorno.
En esta fase se registraron las ideas iniciales de los niños, sus conocimientos previos, sus temores, sus preguntas y sus formas de relacionarse con la naturaleza.
Intención
pedagógica: Favorecer los procesos de acogida, vinculación y construcción de
confianza de los niños y niñas con el entorno escolar, mediante experiencias de
juego, exploración e interacción.
Actividades
principales:
•
Actividades de acogida y reconocimiento de espacios
escolares.
•
Caminatas exploratorias.
•
Observación de plantas, insectos y elementos del
entorno.
•
Conversaciones pedagógicas y dibujos.
•
Juegos de exploración y experiencias sensoriales.
•
Construcción de acuerdos de convivencia.
•
Rondas y juegos cooperativos.
Transición
armónica: Preparar el camino – El encuentro de los mundos – Recorramos juntos.
Participación de las familias y comunidad educativa
Fase II: Manos a la tierra, dejamos huellas
La valoración permitió observar cómo las niñas y los niños pasaron progresivamente de conocer y explorar a participar activamente en acciones de cuidado y transformación del entorno.
Se observaron procesos relacionados con la responsabilidad, la colaboración, la autonomía, la curiosidad, la experimentación .
Intención
pedagógica: Favorecer experiencias participativas y colaborativas que
fortalezcan el cuidado del entorno, la convivencia y el trabajo en equipo.
Actividades
principales:
•
Jornadas de siembra.
•
Decoración y embellecimiento de espacios.
•
Carteles con mensajes positivos.
•
Actividades artísticas y sensoriales.
•
Círculos de diálogo y expresión emocional.
•
Experiencias de cuidado del jardín escolar.
Durante
esta fase se consolidará el semillero infantil "Guardianes de las Flores y
las Abejas", conformado por los niños y niñas del grado Transición, quienes
asumirán un papel activo en la observación, cuidado y divulgación de
aprendizajes relacionados con las plantas, los polinizadores y el cuidado del
entorno escolar.
Transformando Espacios: Jornada de Siembra
Con alegría y entusiasmo, los niños participaron en una hermosa jornada de siembra y cuidado del entorno, transformando nuestros espacios en lugares más verdes, vivos y llenos de aprendizaje.
A través de la observación, la exploración y el trabajo en equipo, sembramos vida, embellecemos nuestro jardín y fortalecimos valores como el respeto por la naturaleza, la responsabilidad y la cooperación
En esta fase se fortaleció la participación de las niñas y los niños como protagonistas de acciones de comunicación, creación y socialización de lo aprendido.
Las experiencias relacionadas con la biodiversidad, las plantas, los polinizadores, el cuidado del ambiente, la expresión artística, la literatura y la comunicación permitieron recoger nuevas evidencias de aprendizaje y participación.Los productos y experiencias desarrollados —entre ellos las producciones artísticas, el podcast, el blog, el mini vivero y las acciones de socialización— se convierten en evidencias del proceso y no solamente en productos finales.
Intención pedagógica: Socializar, valorar y proyectar los aprendizajes construidos durante el proyecto, fortaleciendo la expresión, la participación y las transiciones armónicas al grado Primero.
Actividades principales:
• Producciones artísticas.
• Socialización de experiencias.
• Cierre del proyecto ABP.
• Muestra pedagógica y presentaciones culturales.
• Actividades de articulación y transición con grado Primero.Transición armónica: Hacia el nuevo camino.
Valoración y transformaciones observadas
La valoración de la experiencia se realiza mediante la comparación entre las situaciones iniciales, los procesos vividos y las transformaciones observadas, reconociendo que en educación inicial los avances se manifiestan de manera progresiva en las formas de actuar, comunicar, relacionarse, participar y comprender el mundo.
La observación sistemática, las conversaciones, las producciones de las niñas y los niños, las fotografías, los videos, sus voces y los registros pedagógicos permitieron identificar cambios significativos a lo largo del proceso.
Antes: ¿De dónde partimos?
Al iniciar la experiencia surgieron preguntas como:
Estas preguntas evidenciaron curiosidad, pero también algunos imaginarios y temores frente a estos seres vivos. En determinadas situaciones se observaron comportamientos como espantar las abejas, intentar golpearlas, arrancar flores o actuar impulsivamente frente a aquello que generaba temor o curiosidad.
De igual manera, en las situaciones cotidianas se identificaron oportunidades para fortalecer la escucha, el respeto por los turnos, la expresión oral, la espera, la paciencia, la convivencia y el autocuidado.
Durante: ¿Qué procesos vivimos?
Las preguntas iniciales se transformaron en oportunidades para observar, explorar, conversar, investigar, experimentar, preguntar, crear y cuidar.
Las niñas y los niños tuvieron la posibilidad de acercarse progresivamente a la biodiversidad de la sede, observar abejas, mariposas, aves y plantas, reconocer la importancia de las flores y participar en acciones de cuidado del entorno.
Al mismo tiempo, cada experiencia se convirtió en una oportunidad para aprender a convivir: esperar el turno para participar o regar, escuchar al compañero, respetar sus ideas, pedir la palabra, trabajar juntos, cuidar los materiales y actuar con mayor conciencia frente a los seres vivos.
La oralidad también se fortaleció a través de conversaciones, preguntas, relatos, socializaciones y momentos en los que las niñas y los niños compartieron sus descubrimientos. Progresivamente, algunos que inicialmente mostraban temor o inseguridad para hablar frente al grupo encontraron confianza para expresar sus ideas, explicar lo que habían observado y comunicar sus aprendizajes.
Después: ¿Qué transformaciones observamos?
Las transformaciones se evidencian tanto en la relación con el ambiente como en las relaciones consigo mismos y con los demás.
Frente a los seres vivos, se observan avances en la manera de comprender y actuar: de respuestas asociadas al temor o al impulso, hacia comportamientos de mayor observación, respeto y cuidado. Las niñas y los niños empiezan a reconocer que las abejas cumplen una función importante en la naturaleza y que no es necesario lastimarlas para protegerse.
En la comunicación, se evidencian avances en la seguridad para hablar, la expresión de ideas con mayor fluidez, la formulación de preguntas, la escucha y el respeto por los turnos de participación. Las experiencias del proyecto les han permitido descubrir que sus voces, preguntas y opiniones tienen valor.
En la convivencia, se observan progresos en la capacidad para esperar, escuchar, compartir, acordar, colaborar y reconocer al otro. Acciones aparentemente sencillas, como esperar el momento para regar una planta o escuchar lo que otro compañero quiere contar, se convirtieron en aprendizajes relacionados con la paciencia, el respeto y la autorregulación.
También se evidencian avances en el autocuidado, al comprender que cuidar la vida implica cuidarse a sí mismos, reconocer situaciones de riesgo, pedir ayuda, actuar con precaución y comprender que necesitan condiciones de bienestar para crecer y desarrollarse.
La analogía que atraviesa la transformación
Uno de los aprendizajes que ha cobrado mayor significado durante la experiencia es la relación entre las semillas y las niñas y los niños.
Así como una semilla necesita tierra, agua, luz, tiempo, cuidado y amor para florecer, las niñas y los niños necesitan cuidado, escucha, protección, acompañamiento, respeto y afecto para crecer y desarrollar todo su potencial.
Esta analogia permitió trascender el cuidado de una planta para comprender el cuidado como una experiencia integral: cuidado de sí, cuidado del otro y cuidado del entorno.
Por ello, la transformación no se limita a haber aprendido sobre abejas, plantas o biodiversidad. La experiencia ha dejado huellas en las maneras de hablar, escuchar, esperar, participar, relacionarse, cuidarse y cuidar a otros.
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